• Los problemas que atenazaron a los mercados en la parte final de 2018 no se han solucionado, siendo lo que ha cambiado el posicionamiento de entidades como la Fed y el BCE que es percibido en clave de políticas monetarias más favorables de lo descontado meses atrás. De hecho, la problemática del “Brexit” sigue muy viva y el martes 29 de enero el Parlamento británico votará el “Plan B”, el cual seguramente sea rechazado al recoger simplemente cambios cosméticos respecto a la propuesta original.
  • Luego, la opción de una ampliación del proceso negociador será la que tome más fuerza y, de momento, ésta parece suficiente para los mercados. No obstante, el gran riesgo estriba en que la situación se enquiste al prolongarse en el tiempo, lo cual no sería bueno para ninguna de las dos partes. En 2018, la economía británica seguramente creció un 1,3% y su comportamiento también será modesto en 2019, como apuntaban los primeros datos de consumo del año. La patronal CBI daba a conocer su encuesta de cifras de ventas del mes de enero y ésta revelaba su mejoría respecto a un mal mes de diciembre, pero hasta registrar una situación de estancamiento en el sector minorista. Una cifra que, dado el avance de las nuevas formas de distribución pierde relevancia, si bien la cuestión es que el volumen de ventas del total de la distribución repuntaba hasta niveles de 13 puntos pero se situaba muy lejos del promedio de 22,59 puntos de los últimos 5 años.
  • En paralelo a los problemas en Reino Unido, habrá que seguir muy atentos a la política estadounidense y no sólo por las cuestiones comerciales. El cierre de la administración federal más largo de la historia de EEUU ya se prolonga 35 días (el lunes 38 días) y los últimos acontecimientos en el Senado apuntan que no será fácil desbloquear la situación. Tal cierre, dejando a un lado sus efectos sobre la economía, impide saber con certeza qué referencias macroeconómicas se darán a conocer durante ésta semana pero, a priori, todas las vinculadas con el BEA y Census, lo cual incluye algunas tan importantes como el PIB preliminar del 4tr19 en EEUU.
  • El cierre administrativo no afecta a la todavía independiente Fed y ésta celebrará su primera reunión de 2019, el próximo 30 de enero. Las dos grandes novedades serán los cambios en la composición del FOMC y que, a partir de ahora, todos los encuentros también contarán con una rueda de prensa por parte de su presidente. En cuanto a los cambios en el FOMC, los presidentes de la Fed de Atlanta (Bostic), Richmond (Barkin), Cleveland (Mester) y San Francisco (Daly) perderán su derecho a votar y lo ganarán los representantes de St. Louis (Bullard), Chicago (Evans), Kansas (George) y Boston (Rosengren). De estos cuatro miembros, los dos primeros tendrían un perfil más “dovish”, mientras que George y Rosengren mostrarían un talante más “hawkish”. Sin embargo, los últimos acontecimientos han hecho que estas distinciones pierdan importancia ya que, incluso, los considerados “halcones” han expresado en público la necesidad de ser pacientes y que la Reserva Federal se tome el tiempo necesario para evaluar la situación antes de dar cualquier nuevo paso.
  • Jerome Powell volverá a hacer suyo el anterior posicionamiento, mientras también aprovechará la rueda de prensa para alertar del avance de los riesgos que acechan al crecimiento global, señalando dos cuestiones cruciales a corto plazo: la guerra comercial y el cierre de la administración federal. En el primer caso, los estadounidenses han endurecido algo la estrategia negociadora con China aprovechando el descenso de las tensiones de fondo y preparando el camino a un segundo “cara a cara” negociador que debería llegar en los próximos días. No obstante, este endurecimiento de la estrategia negociadora puede jugar en el corto plazo en contra del buen tono de los mercados, si bien el contrapeso vendrá en forma de la reafirmación en las promesas de estímulos por parte de los chinos.
  • De vuelta al cierre administrativo, Powell evidenciará su efecto negativo sobre la actividad y los riesgos de que evolucione al alza, pues ya se están viendo afectadas las confianzas de los consumidores al percibirse mayor incertidumbre política. Sin embargo, la cuestión es que no sólo se ve afectada la confianza, también la actividad de las ofertas de ventas de activos financieros con las ramificaciones que esto tiene y las propias cifras de empleo como nos recordarán las nóminas no agrícolas el próximo viernes.
  • El cierre de numerosas instituciones federales de EEUU estará detrás de la desaceleración de las nóminas no agrícolas en enero hasta 150.000, aunque tal registro también vendrá explicado por el “efecto corrección” tras el fuerte repunte vivido en diciembre (312.000). Dicho dato de diciembre, a su vez, nos permite confirmar en el buen desempeño de la actividad en el pasado cercano; una circunstancia que resulta clave para pronosticar una tasa del 2,5% trim. a. en el PIB del 4tr18 en EEUU.
  • No obstante, en IM reconocemos que la falta de publicaciones macroeconómicas en EEUU (gasto personal, órdenes y embarques de bienes, balanza comercial, etc.) nos impide realizar una estimación precisa. De hecho, en el momento de la elaboración del presente informe, todavía no se sabía si el PIB y otros datos estadounidenses verán la luz durante la presente semana. Sin embargo, consideramos conveniente esbozar una previsión de crecimiento para EEUU al encontrarnos en un momento en el que los temores hacia la actividad global no acaban de quedar atrás. No obstante, para el mercado lo importante siempre es el futuro y en lo que concierne al PIB estadounidense, éste se verá golpeado en el 1tr19 por el ya mencionado cierre de la administración federal.
  • De hecho, desde la Casa Blanca ya han establecido en -0,13 p.p. el drenaje que, semanalmente, la paralización de la Administración ejerce sobre el crecimiento, si bien la gran referencia para no descartar un comportamiento mediocre de la economía de EEUU en el 1tr19 es otra: la confianza. El dato preliminar de enero de la confianza del consumidor según la Universidad de Michigan (90,7 puntos) ya ha dejado entrever un importante deterioro en el optimismo de los hogares en el arranque de 2019; una situación que también se verá reflejada en el indicador de confianza del Conference Board y su retroceso hasta 122,5 puntos.
  • Sin embargo, la publicación de unos índices adelantados más débiles no será una cuestión única de EEUU, sino que también tendrá incidencia en la UEM. Los indicadores de confianza de la Comisión Europea denotarán que, en enero, el optimismo retrocede tanto en los hogares como en el ámbito empresarial. De hecho, cobrará especial interés la evolución de la confianza industrial, sobre todo, tras conocerse el retroceso registrado en enero tanto en los PMIs como en los índices IFO alemanes. De esta forma, quedará latente el aumento de la inquietud en el sector del automóvil europeo, las mayores dudas puestas hacia el futuro del comercio mundial y los temores respecto al “Brexit”.
  • Además, el incremento de la incertidumbre se apoyará en datos como los procedentes de Alemania. En concreto, se dará a conocer la corrección cercana al -1,0% m. de las ventas minoristas en diciembre, si bien tal descenso no debería impedir que el consumo privado germano cierre el 4tr18 de forma positiva, aunque sea con un avance moderado. Adicionalmente, la confianza del consumidor según Gfk y los datos del mercado laboral alemán ofrecerán una imagen positiva, lo cual apoyará nuestra tesitura de que la locomotora europea finalizó el año pasado con un bache pero que éste fue temporal.
  • También darán señales de moderación las cifras de PIB de la economía española en el 4tr18 (0,5% trim.), pues los efectos positivos que habrían contribuido al crecimiento durante los últimos años estarían perdiendo fuerza, sobre todo, en cuanto al comercio exterior, el turismo y la inversión. Respecto al consumo privado, éste seguirá mostrando una evolución positiva, aunque su aportación al PIB debería ser menor a la del 3tr18, cuando se vio muy apoyado por las matriculaciones de vehículos. De la misma forma, los datos de la EPA del último trimestre del año pasado, pese a verse afectados por los efectos del calendario, no dejarán de reflejar una moderación en el ritmo de creación de empleo como resultado del menor dinamismo económico en la parte final de 2018.
  • El PIB francés, por su parte, reducirá su ritmo de avance en el 4tr18 hasta 0,2% trim., si bien hay que recordar que el país galo ha sufrido un periodo convulso a causa de las continuas protestas (de hecho, éstas estarán detrás de la débil evolución del gasto en consumo durante diciembre). Aun así, la economía francesa finalizó 2018 con un fuerte apoyo del sector exterior que, junto a la variación de inventarios, permitieron que Francia “mantuviera el tipo” en el cierre del año pasado.
  • Por el contrario, se confirmarán los temores que alertaban del decrecimiento de Italia durante dos trimestres consecutivos (-0,1% trim. en el 4tr18) y del cierre de 2018 con una tasa de avance del PIB inferior al 1%; un hecho que denotará el excesivo optimismo con el que se elaboró el cuadro macroeconómico del gobierno transalpino a la hora de negociar sus presupuestos con Bruselas. Aun así, el débil desempeño italiano no impedirá que el conjunto de la UEM continúe con un avance del 0,2% trim. en el 4tr18.
  • Pese a que la Eurozona mantenga su tasa de crecimiento en la parte final de 2018, ello no significa que desde las instituciones no se reconozcan los riesgos. De hecho, Mario Draghi aprovechará su comparecencia ante el Parlamento Europeo para ratificar que, después de que el BCE haya considerado el escenario actual más adverso, existe margen hasta el encuentro de marzo para evaluar los acontecimientos y no cerrar puertas. Todo ello, en una semana en la que también se publicarán cifras de inflación que denotarán una ligera moderación del IPC en el agregado de la UEM durante el mes de enero. También desacelerarán los precios en Francia, mientras que en España se mantendrán relativamente estables y en Alemania repuntarán gracias el empuje de los precios administrativos.
  • Finalmente, en el terreno emergente, China volverá a demandar su cuota de protagonismo con la publicación de los indicadores adelantados de enero, tanto gubernamentales como por parte de Markit. Además, el hecho de que los índices vinculados al sector manufacturero se sitúen en zona de contracción por segundo mes consecutivo constituirá el origen del ruido en los mercados bursátiles, si bien éstos también se verán muy afectados por los resultados corporativos. Entre otros, se publicarán los de Caterpillar, Bankia, Apple, Pfizer, Phillips, SAP, Ebay, AT&T, Alibaba, Boeing, Facebook, McDonald’s, Novartis, PayPal, Santander, Tesla, Amazon, General Electric, MSCI, Nokia, Samsung, Unilever, BBVA, Caixabank, Sabadell y Deutsche Bank.

Intermoney Análisis y Estudios. Autores: Francisco Vidal, Gabriel Marquès, Mariano Valderrama.

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